ESTIMULACIÓN DE PRECIPITACIONES
PLUVIALES
POR IONIZACIÓN ARTIFICIAL
DE LA ATMÓSFERA
PROYECTO REGIONAL 2001
INFORME DE TRABAJO DEL ESTADO DE DURANGO
MAYO – SEPTIEMBRE 2001
En
este tercer año en que se experimentó con la ionización
atmosférica para incrementar las precipitaciones pluviométricas
en el Estado de Durango, debemos hacer notar que no en todos los años
se ha tenido la misma configuración geográfica, ni el mismo
número de antenas que influyen sobre las lluvias en esta región.
La ausencia de la antena de la costa occidental, que el año pasado
se encontraba a la orilla del mar en Mazatlán, Sin., se reflejó
negativamente en los resultados que se obtuvieron en el presente período
experimental, siendo menos significativos que en años anteriores,
pero no por ello desfavorables para el experimento, puesto que en promedio
para este año, se obtuvieron para todo el territorio factores (*)
con respecto al período 1991-98 de 1.71 para Mayo, de 1.12 para
Junio, 1.28 en Julio, 1.01 en Agosto y 0.66 para el mes de Septiembre,
conforme a la tabla de precipitaciones que se presenta en el anexo
1 de este informe.
Respecto
a los valores de lluvia registrados en el año 2000, tenemos que
los meses de Mayo (0.43), Junio (0.41) y Septiemebre (0.73), arrojaron
cifras factoriales menores a 1, y solo en Julio (1.19) y Agosto (1.04),
estuvieron ligeramente arriba de 1 en el presente año.
A
la latitud 23º – 26º correspondiente a los estados de Durango
y Sur de Coahuila, el flujo de vientos dominantes del Oeste- Suroeste,
determina la entrada de la humedad en esta dirección, normalmente
hasta el mes de Julio. Esta condición se cumplió durante
los primeros días del mes de Mayo del 2001, sin embargo a partir
del día 8, a la altura en la que se forman las lluvias, se estableció
un flujo de vientos provenientes del Norte que dominó durante gran
parte del resto del mes de Mayo y el mes de Junio.
(*).- El factor se
define con la siguiente expresión:
factor =lluvia del período del experimento
Este
flujo de vientos impidió la formación de nubes y mantuvo
a bajas latitudes la franja intertropical, que durante esta época
del año tiende normalmente a expandirse hacia el Norte, favoreciendo
el inicio de las precipitaciones de verano en el estado.
En
Mayo y Junio del 2001, la condición desfavorable de vientos que
entraron a México de las regiones áridas de los Estados Unidos,
se interrumpió por breves períodos como se puede ver en la
tabla indicativa de vientos (anexo
2). Entre el 17 y 21 de Mayo, y entre el 13 y 19 de Junio, se estableció
brevemente el flujo de humedad de ambos litorales, después de este
breve período, el flujo de vientos volvió a entrar del Norte
hasta el último día de Junio. Este comportamiento anómalo
de los vientos, fue distinto al de Mayo y Junio del año 2000, en
el cual el flujo de humedad que se encuentra en la capa baja de la atmósfera,
entró constantemente del Suroeste.
Para
mostrar el comportamiento del flujo de humedad, se presentan imágenes
promedias de vapor de agua de las 11:30 UTC, por períodos de 10
días, para los meses de Mayo a Septiembre del 2000 y 2001, las cuales
muestran la humedad disponible a alturas de más de 5000 metros.
(Anexo 3 )
Durante
Mayo del 2001, se aprecia claramente en las imágenes promedias,
que en los primeros 10 días del mes, existen flujos de humedad provenientes
del Pacífico hacia el altiplano del Centro y Norte del país;
pero a partir de ese momento el flujo de vientos calientes del Norte, no
favoreció la formación de nubes, e impidió el ingreso
de humedad de la franja intertropical ubicada al Sur del Istmo de Tehuantepec.
Para
el año 2000, la entrada de humedad a alturas superiores a los 5000
metros, fue durante los últimos 10 días del mes de Mayo,
y durante todo el mes de Junio, practicamente constante, permitiendo el
ingreso de humedad proveniente de la costa del Pacífico, hasta la
latitud de Jalisco y Nayarit. En cambio en el mes de Mayo del 2001, los
vientos soplaron del Norte durante 20 días, y en Junio, de los 18
días con registro de vientos a alturas de 500 h.P., en 12 de ellos
la dirección de los vientos provinieron del Norte, lo que determinó
un vacío de humedad en la zona de influencia de ionización.
Este
comportamiento anómalo, probablemente está ligado al fenómeno
de sequía extrema que afectó en esos meses a El Salvador,
Honduras y algunas regiones de Guatemala, países que se distinguen
por precipitaciones abundantes durante esta época.
No
obstante las condiciones desfavorables que se presentaron en Mayo y Junio,
se puede ver en la serie de imágenes infrarrojas (anexo
4), que hubo una notable formación de nubosidad en la región
Centro-Norte del país, en particular después del paso de
los vientos dominantes sobre las primeras estaciones de ionización.
En
las imágenes de vapor de agua del mes de Julio (anexo
3), se aprecia una concentración de humedad en las latitudes
de trabajo de las estaciones de ionización, con máximo en
el Este de la Sierra Madre Occidental. Esta concentración se acompaña
por la formación de nubes en el área de influencia.
En
los mapas de índices factoriales (anexo
5), podemos destacar en términos relativos, que en el mes de
Mayo, en las zonas donde ocurre de manera preponderante el alcance de la
ionización, se obtuvieron sobre el promedio 1991-98 factores de
2.07 para la zona Sur y de 2.65 para la zona Noroeste del Estado, donde
se ubica la estación ELAT de Santiago Papasquiaro. A mayor abundamiento
en las estaciones pluviométricas instaladas entre Banderas del Águila
y la zona temporalera de Guadalupe Victoria, se obtuvo un factor 2.54 respecto
al registro 1991-98.
El
mismo comportamiento factorial se observa en el mes de Junio, aunque con
factores sensiblemente menores del orden de 1.48 para toda la zona Sur,
y 0.67 para la zona Noroeste.
La
condición de vientos favorables del Pacífico para el Estado,
fue en general crítica este año, ya que prácticamente
desde el primer día de Julio, los vientos dominantes soplaron del
Golfo hasta finales del mes de Septiembre; lo que arrojó sin embargo
datos factoriales favorables en las zonas con influencia de ionizacìón
para los meses de Julio, Agosto y Septiembre.
Cabe
hacer notar que en el mes de Septiembre en la zona temporalera del frijol,
en la cual se encuentra la estación de ionización Guadalupe
Victoria, se obtuvo un factor 0.57 de precipitación , contra el
registro promedio de los años 1991-98, sin embargo este año
la cosecha del frijol fue superior en 10,000 toneladas más de la
oleaginosa, al pasar de 120,000 toneladas a 130,000 toneladas; buscar la
verdad puntual de los hechos es menester del trabajo científico,
por tal razón nos gustaría saber como es que en una zona
temporalera con 230.64 mm. como promedio de lluvia de Mayo a Septiembre,
contra la lluvia del mismo período del año anterior de 417.87
mm., se pudo obtener mejor cosecha con un 55% menos de agua.
Para
efecto de corroborar estas cifras, se consideran los datos de las precipitaciones
de las estaciones pluviométricas registradas en la zona comprendida
de Canatlán, Guadalupe Victoria, el Tule del Real, presa Francisco
Villa, presa Los Naranjos y presa Villa Hidalgo.
La
presa Francisco Villa recargó de Mayo a Septiembre del 2000, 5,500
Mm3, contra 10,900 Mm3
en el año 2001, y la presa Villa Hidalgo recargó 4,297 Mm3,
contra 7,052 Mm3 en el 2000. Sin
embargo los registros de salida de Mayo a Septiembre , registraron 6,323
Mm3, contra la salida del 2001 de 7,344
Mm3, de los cuales 3,058 Mm3,
fueron al final de la temporada del 2000 y 3,025 Mm3,
para la temporada 2001, lo cual muestra que al menos en la zona de influencia,
el comportamiento del agua fue prácticamente igual.
Respecto
a la presa Lázaro Cárdenas, presenta al término del
mes de Septiembre como último dato disponible al cierre de este
informe, que la presa en el año de 1999 cerró con 980,727
Mm3, el año 2000, con 675,544 Mm3,
y este último año, a la misma fecha, tenía 538,232
Mm3. Cabe advertir que en el mes de Octubre
de los años 1999 y 2000, la presa tuvo importantes recargas; lamentablemente
para este año nos fue prácticamente imposible obtener el
dato con la debida oportunidad.
Sin
embargo podemos decir que en la zona donde está instalada la estación
de Santiago Papasquiaro, el factor de lluvias del año 2001, contra
el promedio del 91 al 98, resultó para los meses de Mayo, Julio
y Agosto, superiores a un factor 1; y Junio y Septiembre, registraron 0.67
y 0.43 respectivamente. Ambos meses fueron especialmente críticos
respecto a la ocurrencia de vientos favorables para la formación
de nubes precipitables.
El
almacenamiento de la presa al corte de Septiembre, fue menor en un 20%
contra el año 2000, y 55% contra el registro de 1999. La disminución
de la recarga de la presa Lázaro Cárdenas, creemos sin duda
que se debe a la falta de la antena que estuvo instalada en Mazatlán
en 1999, la cual demostró su eficacia al poder introducir mayor
cantidad de humedad.
Una
forma de valorar la eficacia de cualquier experimento científico,
está en la capacidad que se tenga de repetir el evento demostrativo,
en tal sentido, este año por tercera vez y de forma consecutiva
se han obtenido precipitaciones afuera de la línea media de su historia
por 2.5s (anexo
6); esto significa en términos estadísticos, que los
tres eventos en forma consecutiva solo pudieron haber ocurrido en otro
momento de la historia pluviométrica del Estado, con una probabilidad
de 1/100 x tres años (1999, 2000, 2001); lo que se expresa así:
100
x 100 x 100 es igual a 1/1’000,000, o sea una oportunidad sobre un
millön.
INCENDIOS
FORESTALES.- Quisimos integrar al presente informe un adendum de
los registros de hectáreas siniestradas por incendios forestales
en el Estado durante los meses críticos de Enero a Mayo de 1991
al 2001.
Como
se puede observar en la Tabla de Registros de la SEMARNAT; los incendios
forestales muestran una sustancial disminución respecto a su historia,
siendo nada más el año de 1997 y 1992 mejores en sus registros
que el 2001. Las conclusiones favorables aún son remotas, toda vez
que éste año fue el primero en el que, previo aviso el Ejecutivo
Estatal, las antenas de ionización trabajaron en el sentido de proteger
el recurso forestal con una metodología específica para aumentar
sustancialmente la humedad relativa del bosque.
lluvia del período de referencia