Electrificación Local de la Atmósfera Terrestre, S.A. de C.V. (ELAT)

ESTIMULACIÓN DE PRECIPITACIONES PLUVIALES
POR IONIZACIÓN ARTIFICIAL DE LA ATMÓSFERA
PROYECTO REGIONAL 2001

INFORME DE TRABAJO DEL ESTADO DE COAHUILA





    Generalmente el inicio de verano está dominado por la entrada de humedad en la capa baja de la atmósfera proveniente del Océano Pacífico.  A la latitud 23º - 26º correspondiente a los estados de Durango y sur de Coahuila, el flujo de vientos dominantes del Oeste-Suroeste, determina la entrada de la humedad en esta dirección, normalmente hasta el mes de Julio.  Esta condición se cumplió durante los primeros días del mes de Mayo del 2001, sin embargo a partir del día 8, a la altura en la que se forman las lluvias, se estableció un flujo de vientos provenientes del Norte que dominó durante gran parte del resto del mes de Mayo y el mes de Junio.  Este flujo de vientos impidió la formación de nubes y mantuvo a bajas latitudes la franja intertropical, que durante esta época del año tiende normalmente a expandirse hacia el Norte, favoreciendo el inicio de las precipitaciones de verano en el estado de Coahuila.
 

    En Mayo y Junio del 2001, la condición desfavorable de vientos que entraron a México de las regiones áridas de los Estados Unidos, se interrumpió por breves períodos como se puede ver en la tabla indicativa de vientos (anexo 1). Entre el 17 y 21 de Mayo, y entre el 13 y 19 de Junio, se estableció brevemente el flujo de humedad de ambos litorales, después de este breve período, el flujo de vientos volvió a entrar del Norte hasta el último día de Junio. Este comportamiento anómalo de los vientos, fue distinto al de Mayo y Junio del año 2000, en el cual el flujo de humedad que se encuentra en la capa baja de la atmósfera, entró constantemente del Suroeste; bajo estas condiciones, las precipitaciones de Mayo y Junio del 2001, disminuyeron respecto a las del mismo período del año anterior por un factor 0.47.
 

    La tabla sinóptica de análisis de las precipitaciones (anexo 2), comparadas con las precipitaciones promedio de los años 90 para todo el Estado, muestran en el mes de Mayo del 2001, un registro promedio inferior por un factor 0.61, y para el mes de Junio, las precipitaciones en el Estado fueron inferiores a las del promedio de los años 90 por un factor 0.49.
 

    Para mostrar el comportamiento del flujo de humedad, se presentan imágenes promedias de vapor de agua de las 11:30 UTC, por períodos de 10 días, para los meses de Mayo a Septiembre del 2000 y 2001, las cuales muestran la humedad disponible a alturas de más de 5000 metros. (Anexo 3 )
 

    Durante Mayo del 2001, se aprecia claramente en las imágenes promedias, que en los primeros 10 días del mes, existen flujos de humedad provenientes del Pacífico hacia el altiplano del Centro y Norte del país; pero a partir de ese momento el flujo de vientos calientes del Norte, no favoreció la formación de nubes características de lluvia, e impidió el ingreso de humedad de la franja intertropical ubicada al Sur del Istmo de Tehuantepec.
 

    En comparación con el 2000, la entrada de humedad a alturas superiores a los 5000 metros, fue durante los últimos 10 días del mes de Mayo, y durante todo el mes de Junio, practicamente constante, permitiendo el ingreso de humedad de la franja intertropical de la costa del Pacífico, hasta la latitud de Jalisco y Nayarit. En cambio en el mes de Mayo del 2001, los vientos soplaron del Norte durante 20 días, y en Junio, de los 18 días con registro de vientos a alturas de 500 h.P., en 12 de ellos la dirección de los vientos provinieron del Norte, lo que determinó un vacío de humedad en la zona de influencia de ionización.
 

    Este comportamiento anómalo de la franja intertropical probablemente está ligado al fenómeno de sequía extrema que afectó en esos meses a El Salvador, Honduras y algunas regiones de Guatemala, países que se distinguen por precipitaciones abundantes durante esta época.
 

    No obstante las condiciones desfavorables que se presentaron en Mayo y Junio, se puede ver en la serie de imágenes infrarrojas (anexo 4), que hubo una notable formación de nubosidad en la región Centro-Norte del país, en particular después del paso de los vientos dominantes sobre las primeras estaciones de ionización.
 

    Para los primeros días de Julio, el flujo de vientos dominantes se estableció mayormente del Este. Este flujo humedo del Golfo de México, creó las condiciones favorables para la estimulación de lluvias. Como podemos apreciar en la tabla de precipitaciones correspondiente (anexo 5 y 6), bajo la influencia de ionización en la zona 3, se obtuvo un factor 2.27 en comparación con las zonas 1 y 2. Este incremento se refiere solamente de forma comparativa a las lluvias registradas en el presente año.
 

    En las imágenes de vapor de agua del mes de Julio (anexo 3), se aprecia una concentración de humedad en las latitudes de trabajo de las estaciones de ionización, con máximo en el Este de la Sierra Madre Occidental. Esta concentración se acompaña por la formación de nubes en el área de influencia.
 

    En el mes de Agosto de 2001, ya con flujo de vientos del Este-Sureste, el registro de precipitaciones para todo el Estado fue superior en un factor 1.49 respecto del mismo mes del año anterior. Para el período 1991 a 1998, el factor promedio de lluvias registradas en todo el Estado, resultó 0.51 menor. Sin embargo, si comparamos el promedio de precipitaciónes de la zona 3, bajo la influencia de ionización (anexo 5), ésta representó un factor superior en 1.81 sobre el promedio de las zonas 1 y 2. Este factor resulta ser relevante para el análisis de los resultados si consideramos que las mismas zonas en los años 1991 a 1998 sin influencia de ionización, registraron entre ambas un factor 1.17.
 

    Para una mejor apreciación de los resultados, podemos observar que en los meses de Mayo a Agosto en el período 1991-98, el máximo de precipitaciones se registraron en la zona 1, sin embargo ese comportamiento se rompió en el año 2000 y 2001, años con influencia de ionización, registrándose las máximas precipitaciones en las zonas 2 y 3, y cuyo comportamiento pluviométrico fue similar en los dos años de observación. (anexo 5 y 6)
 

    Prácticamente durante todo el mes de Septiembre, se registró una afluencia de aire humedo proveniente del Suroeste de la República Mexicana, lo que arrojó para el estado de Coahuila, un factor promedio de precipitación de 1.53 contra los registros de 1991 a 1998, y de 1.47 respecto a las precipitaciones del año 2000 (anexo 2). Cabe destacar que el sentido preponderante del aire ionizado, ocurre al cruce de los vientos sobre los equipos terrestres de ionización, hecho que se aprecia en las imágenes satelitales (anexo 7). Los valores de lluvia registrados, muestran una vez más la influencia de la ionización viento arriba, si consideramos los valores registrados en las estaciones pluviométricas de Torreón y Zapata (anexo 5 y 6), contra los registros de la zona 2, representa un factor 2.99 superior en la zona Noreste del Estado respecto al Suroeste, valor muy significativo si realizamos el mismo análisis del promedio de 1991 a 1998, años sin influencia de ionización, lo que representó una diferencia factorial de 1.42 para la zona Noreste.
 

    Con vientos de superficie provenientes del Golfo (850 h.P.), observamos que de los 19 días con registro de vientos (anexo1), en 15 de ellos tuvimos entrada de aire húmedo del Golfo (anexo 7), y que al cruce de éstos sobre el efecto de la ionización en la estacion ELAT ubicada en la localidad de Linares, N.L., pudieron haber influido favorablemente en el factor de la precipitación en San Antonio de las Alazanas, con un valor factorial de 8.83; de igual forma en las estaciones pluviométricas de la Presa Venustiano Carranza y Candela, ocurrió lo mismo con vientos ionizados en la estación ELAT de Cerralvo, N.L., obteniendo factores de 2.80 y 1.60 respectivamente.
 

    Los boletines informativos del Servicio Meteorológico Nacional, acreditan a las estaciones de Linares, Cerralvo y/o sus alrrededores, como las más altas en los registros de lluvia para los meses de Julio, Agosto y Septiembre.
 

    Respecto al comportamiento del almacenamiento de las principales presas del Estado (anexo 8), apreciamos que en términos absolutos, las cinco presas analizadas de Agosto a Octubre, presentan una disminución del 23% respecto a los 4’800.9 Mm3 en el año 2000, contra 3’695.1 Mm3 del 2001. Debido a su capacidad de almacenamiento y por su ubicación estratégica, realizaremos un análisis más detallado de la forma en que se han comportado las presas La Amistad y la Venustiano Carranza en el año 2001. La contundencia de los argumentos a favor o en contra, están sujetos a la calidad de los datos disponibles, por lo que hay que construir necesariamente, verdades parciales a partir de los hechos conocidos.
 

    Así tenemos como referencia, que este año en la estación pluviométrica La Amistad, se registró de Mayo a Septiembre, una precipitación acumulada de 126.5 mm., registro seguramente incompleto toda vez que en el mes de Mayo, Julio y Septiembre si llovió, pero en Junio y Agosto, el registro fue “0.00”. Al comparar las precipitaciones del año 2000 en la misma estación, obtuvimos para el mismo período 122.6 mm., de los cuales 107.5 mm. correspondieron precisamente al mes de Junio; ahondando en el análisis de la presa La Amistad, se observa que en las estaciones pluviométricas de Piedras Negras, presa El Centenario y presa San Miguel, si se reportan registros de precipitaciones en los meses de Junio y Agosto; no obstante el registro factorial de precipitaciones al mes de Septiembre, en la estación pluviométrica de la presa, muestra un valor superior de 6.21 al comparar 66.50 mm. de lluvia en el 2001 contra 10.70 mm. en el 2000; y contra el promedio 91-98, arroja un factor igualmente superior de 1.54.
 

    Cabe hacer notar como un dato referencial, que la antena de ionización ubicada en Cerralvo, N.L., mostró un factor 3.93 contra el registro del 2000 y 2.60 respecto al período 91-98.
 

    La presa Venustiano Carranza, muestra del 28 de Agosto al 27 de Octubre del 2001, un almacenamiento de 324.4 Mm3, contra el registro del mismo período del 2000 de 859.8 Mm3., lo que arrojó un déficit de 535.4 Mm3.; ésta drástica disminución del nivel, es atribuible por un lado. a la entrga de aproximadamente 170.0 Mm3., como pago a Estados Unidos; derivado del convenio de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), y su diferencia de 365.4 Mm3., a condiciones meteorológicas adversas.
 

    Sin embargo, cabe destacar que en los registros disponibles de precipitaciones, la estación pluviométrica de la presa mostró para el mes de Agosto, un factor de 7.80, y en el mes de Septiembre de 2.80, respecto a los registros del año 2000, y conforme a los registros del 91-98, se obtuvieron resultados en ambos meses superiores a un factor 2; para el mes de Agosto de 2.06 y para Septiembre de 4.06. De igual manera, como una correlación más de lluvias, en el sentido de los vientos ionizados en Cerralvo, N.L., a 200 kilómetros viento abajo, tenemos en el mismo orden, que en ésta misma estación, se muestran factores similares en el mes de Agosto y Septiembre del 2001, como ya se mencionó anteriormente.
 

    La creación de una metodología de ionización para estimular lluvias relevantes en el Estado, nos llevó en el mes de Septiembre a modificar la estrategia de ionización atmosférica, toda vez que desde 1988 es el primer año que en el Golfo de México no se registró ningún evento ciclónico. Si apreciamos las lluvias que se registraron del día 3 al 5, del 9 al 11 y del 20 al 24 de Septiembre, estas correspondieron a una condición de vientos similares a los que se dieron en el mes de Agosto, por ejemplo los días del 9 al 17 y del 22 al 25, en los cuales la precipitación fue prácticamente nula. (anexo 9)
 

    Como un dato más que se aporta al análisis, se presentan los índices factoriales de lluvia en el Estado de Texas contra su historia, así tenemos que hay una situación inversa de registros en el mes de Agosto y Septiembre, donde las precipitaciones en el Estado de Coahuila y Nuevo León en la zona Norte, muestran en términos relativos, diferencias sustanciales contra su propia historia. El único evento extraordinario conocido, que pudo haber provocado un mejor comportamiento de las precipitaciones, bien puedieran ser atribuibles a una mejor metodología de ionización. (anexo 10)
 

    El poder contar con una mejor cobertura pluviométrica del Estado y estar disponible ésta, en tiempos de respuesta más inmediatos; nos podrá dar más certidumbre sobre las mediciones de los resultados de la tecnología que está sujeta a su valoración, respecto a su eficacia para revertir el fenómeno de la sequía.
 
 


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